Vitaminas y Minerales Orgánicos

Ya lo decía la abuela, para el resfrío, nada mejor que una taza de caldo de pollo. Pero, ¿cómo reaccionaría si supiera que ese pollo que tradicionalmente se ha asociado a un alimento sano, liviano y natural tiene poco de saludable, al menos en la forma en que los alimentos son elaborados hoy día? Pues, es verdad. La carne de pollos criados en granjas de engorde suelen presentar una alta concentración de hormonas, en detrimento de la salud de los consumidores. De hecho, se sospecha que la gran cantidad de casos de cáncer que azotan a la población mundial pueden estar relacionados con la ingesta inadvertida de toxinas que se produce cuando se consumen alimentos supuestamente naturales.

Algo similar sucede con los vegetales y cereales. El daño a la salud viene de dos fuentes. Por un lado, la enorme cantidad de venenos y sustancias químicas asociadas con el cultivo de vegetales, contamina a los seres humanos, y no sólo a través de las altas concentraciones de venenos muchas veces presentes en estos productos. La napas de agua, que son las que se extraen para proveer del vital elemento a grandes ciudades, también ha visto aumentada grandemente las concentraciones de elementos fosforados, venenos y químicos, a raíz de su intensivo empleo en la producción de los vegetales y cereales que consumimos habitualmente. De modo que la intoxicación viene por partida doble.

Pero el detrimento a la salud humana no termina allí. Las personas creen estar ingiriendo vitaminas y minerales cuando se consumen vegetales y frutas, cuando en realidad no es así. La necesidad de alcanzar vegetales que se vean saludables y apetitosos, hace que se empleen gran cantidad de sustancias para lograr este efecto artificial. Los alimentos orgánicos presentan una concentración de nutrientes muy superior a la de los alimentos industrializados, como así también mayor presencia de sustancias antioxidantes, necesarias para la alimentación humana por su conocido efecto anticancerígeno y rejuvenecedor.

Por todo esto, si realmente deseamos alimentarnos con lo mejor que la naturaleza tiene para nosotros, será necesario volcarse hacia los alimentos orgánicos, ya que son los únicos que garantizan que esa saludable naranja que estamos a punto de consumir esté rebosante de vitamina C, como presuponemos. Los productos orgánicos no sólo alimentan mejor, sino que son mucho más sabrosos que los alimentos industrializados. Y no sólo eso, sino que evitan el consumo de herbicidas y pesticidas tradicionalmente empleados en la cosecha de frutas, verduras y cereales. 

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