Un Llamado a la Acción en Contra de Monsanto

Monsanto, cuya existencia data desde hace más de 100 años, es una empresa transnacional presente en más de 100 países que avanza vertiginosamente sobre nuestros recursos.

4373591484_9f909ce5e6.jpgLa compañía Monsanto es una de las principales productoras de semillas transgénicas del mundo. Como tal, tiene la posibilidad de controlar gran parte del sistema agroalimentario. Sus actividades comprenden el uso de insumos y la producción, el procesamiento y el mercadeo de los bienes agroalimentarios.

La empresa, además de dedicarse a la producción de semillas, tiene como objetivo controlar el agua, recurso indispensable tanto para la vida en general como para la producción agrícola. Es por dicho motivo que queremos hacer un llamado a la acción en contra de Monsanto.

Si bien esta empresa se define como una compañía que lucha para combatir el hambre en el mundo a la vez que cuida los recursos naturales, hay motivos para pensar que Monsanto es responsable en gran medida por la destrucción del medioambiente. En las zonas en las que opera Monsanto no sólo hubo privatizaciones de las tierras. También se advierten un incremento en el índice de la contaminación y un aumento en el número de personas que contraen enfermedades mortales como el cáncer.

Monsanto trabaja modificando genéticamente plantas y animales, fabricando virus y bacterias y patentando sus invenciones. Luego prepara paquetes tecnológicos y los pone a la venta. Las semillas transgénicas, por su parte, están diseñadas de un modo que no les permite ser almacenadas. De este modo, Monsanto les quita a los campesinos la posibilidad de guardar semillas de un año para el otro. No sólo los obliga a comprar las semillas para cada cosecha, sino que también les crea la necesidad de consumir todo lo que se necesita para cuidarlas y mantenerlas. Todos los agroquímicos son producidos por la misma empresa y así mantiene su monopolio.

Es por eso que podemos decir que los fines que la empresa persigue no se focalizan en producir para acabar con el hambre en el mundo. Tampoco consideran pertinentes la salud humana ni la ambiental. El único beneficio que busca esta transnacional es el económico.

Organic SA, como compañía ambientalista, se opone a la producción y uso de transgénicos ya que ellos ponen en riesgo la biodiversidad. Además, las siembras de transgénicos alteran la composición del suelo y contaminan las siembras tradicionales aledañas. Siendo nuestros objetivos vivir en armonía con la Madre Tierra, cuidar su salud y bienestar, y asegurarnos de que haya un hábitat seguro y abundante para todas las formas de vida que existen aquí, apelamos a la concientización y a la acción directa de la población para que, como quien dice, las semillas que estamos sembrando no caigan en saco roto…

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