Tres Fórmulas para Dejar de Afectar al Medio Ambiente

reciclaje-abono-organico.jpg Recuperando la basura de México

De las 24 mil toneladas diarias de desechos orgánicos que producen la capital mexicana y sus alrededores, un colombiano logra hacer abono para fertilizar la tierra. Es Luis Orlando Castro, quien después de una investigación de 14 años durante los cuales se dedicó a encontrar y modificar bacterias, propuso un modelo de procesamiento de basuras amigable con el medio ambiente.

Con este mecanismo, microorganismos producidos en laboratorio se encargan de mineralizar los azúcares, almidones, grasas y celulosa de los desechos orgánicos hasta convertirlos en una especie de tierra negra, con la que se favorecen los cultivos.

Imanes y ventiladores ayudan a retirar los metales y plásticos de la basura de modo que quede únicamente la materia orgánica. Y aunque "no queda tan limpio como si se hiciera la separación en la fuente", es el primer paso para iniciar el procedimiento.

A continuación se disponen los residuos en montículos de cinco metros de altura y se aplican las bacterias, que inmediatamente comienzan a subir la temperatura hasta 78 grados centígrados y hacen que se evapore el agua. Pasados unos cinco días se airea el material cada vez más seco y se le inoculan de nuevo bacterias, que tienen una capacidad de reproducción de hasta 200 veces en ocho horas.

Por ahora sólo tratan mil toneladas al día, de las cuales resultan 300 kilos de abono. Y aunque todavía resulta poco frente a la cantidad de basura que se produce a diario, es un gran aporte en el tratamiento de los desechos.

El procedimiento, que tarda en total unos 25 días, evita que los lixiviados, "las aguas más contaminadas del mundo", terminen en el cauce de los ríos y las aguas subterráneas, destaca. Pero también "elimina las emisiones de gas metano y disminuye las de gas carbónico", dice Castro.

Plásticos para envolturas y otros usos con restos de café

El pergamino de café, una capa seca y quebradiza que recubre el grano, puede ser una solución para reducir el uso de petróleo en la fabricación de plásticos.

Esa es la propuesta de tres estudiantes de ingeniería industrial de la Universidad Javeriana que lograron demostrar la posibilidad de fabricar material para hacer empaques a partir de este residuo del producto insignia nacional.

Un proceso similar al de la fabricación del papel es el comienzo de la extracción del acetato de celulosa, polímero natural con el que se puede hacer el plástico, de acuerdo con Vivian Rangel, una de las estudiantes.

La idea de las jóvenes está sintonizada con el medio ambiente. Por un lado, reutiliza las 186 mil toneladas de pergamino que se producen en el país cada año y que en las trilladoras no son más que desecho; y por otro, logra hacer plástico a partir de material renovable, de modo que su producción no está condicionada a las existencias ni al precio del crudo.

Pero además, ya después de ser usado puede volver a la tierra para degradarse en un tiempo máximo de 3 años, a diferencia de los materiales plásticos derivados del petróleo que tardan hasta 500 años en hacerlo.

Combustible de desechos orgánicos

Así como de la caña y de la palma es posible obtener combustibles, de cualquier desecho orgánico vegetal resulta un aceite conocido como querógeno, precursor del petróleo y del carbón.

En el laboratorio de Investigación en Combustibles y Energía del Departamento de Química de la U. Nacional trabajan en su obtención.

El objetivo es "ir sustituyendo gradualmente el uso del petróleo y mejorar las condiciones de combustión", señala Alejandro Castro, quien propuso la idea como proyecto de grado y obtuvo con ella el premio Mariano Ospina Pérez 2007-2008 a las iniciativas para generar alternativas de biocombustibles.

Tras un proceso en que los desechos, mezclados con agua y sales, son sometidos a altas temperaturas y presiones, se produce el aceite, que tiene el aspecto del café negro, y que podría impulsar un tren.

Sin embargo, todavía tiene debilidades. La principal es la textura del aceite, dado que después de unos meses tiende a ponerse viscoso y posteriormente se solidifica.

Por eso ahora, después de haber establecido el método para su obtención, el principal objetivo de los investigadores es lograr que el aceite permanezca líquido para poder usarlo a manera de petróleo.

Sobre este artículo