¿Porqué producción orgánica hoy en la Argentina?

¿Porqué producción orgánica hoy en la Argentina?

Porque la producción orgánica es el único sector alimenticio que está creciendo en el mundo, un 25 % acumulativo anual, y en el cual se ven perspectivas más que positivas para la Argentina. Desde el año 93 la normativa argentina es equivalente a las que poseen la Comunidad Económica Europea (C.E.E.), EEUU, Canadá y Japón (ahora en los últimos años), gracias a un trabajo muy fuerte que hizo el departamento de orgánicos del SENASA, en el cual se fueron vislumbrando las posibilidades que tenía la Argentina. Estamos hablando del año 93, cuando en la Argentina no se conocía este tipo de producción, entonces lo primero que se realizó es elaborar toda la normativa que regula la actividad y ratificarla en estos mercados, que son en definitiva los destinos de exportación.

En el año 93 se comenzaron con 5000 ha. originales de recertificación, dado que en realidad ya había pioneros en el sector que trabajaban de manera orgánica siguiendo el movimiento internacional, cerrando el anio 2000 con 2 millones 900 mil ha, cifra que convierte a la Argentina en el segundo país en superficie en el mundo bajo certificación, después de Canadá.

Si bien tenemos un volumen de exportación todavía pequeño (casi 40 millones de dólares anuales), dentro del mercado comprador se perfila a la Argentina como un gran proveedor de productos orgánicos.

¿Cómo es la producción orgánica?

El alimento orgánico, además de ser un alimento sin productos de síntesis química, que ya se sabe son nocivos para la salud, prioriza el sabor y fundamentalmente el darle al consumidor alimentos con trazabilidad y seguridad. La producción orgánica es un tipo de producción que lleva a un concepto de producción que no dañe el medio ambiente, que sea sustentable.

La producción orgánica apunta al no uso de agroquímicos, pero fundamentalmente es un tipo de producción cuidadosa del medio ambiente, de la salud de los animales que nos proveen alimentos y del consumidor como eslabón final de la cadena. Apunta a la no contaminación de las napas freáticas, la no erosión de los suelos y a evitar monocultivos que produzcan la proliferación de plagas en la próxima cosecha.

En la Argentina se usa el termino orgánico por "organics" de EEUU, que tiene que ver con sistema (en términos de Teoría General de Sistemas). En este sentido, un hidrocarburo también es materia orgánica, pero acá en Argentina no se entiende muy bien: en vez de usar la palabra ecológica, que sería más adecuada, se utilizaron por ley los términos orgánico, ecológico o biológico (utilizado en Europa) como equivalentes.

¿Cómo es el mercado para los productos orgánicos?

El producto orgánico en el mundo es de altísima demanda, al punto que hay mercados deficitarios en cuanto a la oferta que le pueden dar al público consumidor, como EEUU, Dinamarca, Francia e Italia. Y esto se debe a una reversión en el público en cuanto a los hábitos de consumo. Hoy el público que tiene sus necesidades básicas cubiertas (como el lector entenderá, nos referimos a otras latitudes), empieza a buscar cosas diferentes: ahora la gratificación se da en el alimento, y en que este sea de calidad. Lo fundamental es rescatar de lo orgánico esa posibilidad sensorial de sentir otra vez el sabor original. Las generaciones jóvenes han perdido esa capacidad de sentir el perfume y el sabor genuino de los alimentos. Hoy comer una verdura no tiene el sabor que tenía hace 30 años y eso ocurre porque se han priorizado especies en función de su durabilidad y no de su sabor.

Entonces en el primer mundo lo que se busca hoy son alimentos sanos, fundamentalmente por los graves problemas que han tenido con la vaca loca, la aftosa y la influenza aviar (por la influenza aviar en Japón hubo gente que murió, teniendo que sacrificar más de 7 millones de aves).

En cuanto al modelo productivo, ¿requiere más extensión la producción orgánica? ¿ Es una ventaja para el país producir alimentos orgánicos?

La primer ventaja que tiene Argentina es su carácter de proveedor de alimentos al mundo. La segunda es que posee todos los climas para poder trabajar en contraestación y ofrecer una variedad diferente que países tropicales. Acá tenemos desde la producción de clima tropical, como puede ser la Mesopotamia, pasando por climas áridos, o precordillera, hasta la Patagonia, lugar donde ya se está exportando cordero y lana.

Otra ventaja que tiene Argentina es que las extensiones que posee el pequeño o mediano emprendedor agropecuario (que son los más factibles de transformarse en productores orgánicos) son grandes, y muchas de las cuales se encuentran incontaminadas. Todas las superficies afectadas a producción ganadera han estado libres de agroquímicos, que es el requisito fundamental del suelo para hacer la conversión a producción orgánica. Si la tierra ha recibido agroquímicos, para convertirse a producción orgánica debe esperar de 2 a 8 años.

¿Cuáles son las perspectivas para la producción orgánica?

Hoy en el mundo no podemos decir que con la producción orgánica sola vamos a eliminar la convencional. El alimento orgánico es para determinado tipo de mercado, pero es el único que está creciendo en el mundo. El mercado americano cerró el año 2000 con 8.000 millones de dólares de facturación en productos orgánicos. Hoy en el mundo hay cadenas de supermercados exclusivamente de orgánicos. Según cifras de estudios estatales, en paises como Italia, EEUU y Dinamarca, los alimentos orgánicos representan el 18 % del consumo, que es muchísimo; y ademas tienen una perspectiva de compra del 81%. Se va perfilando entonces una tendencia de consumo en donde, por ejemplo, las madres están preocupadas por no darles a sus hijos productos tales como pigmentantes sintéticos o sulfamidas.

Hoy los productos orgánicos en el mundo son muchísimos, no se limitan a la alimentación, sino también a la cosmética, limpieza, vestido, muebles, etc.

¿Cómo es la comercialización de los productos orgánicos argentinos? ¿Cómo pueden distribuirse y exportarse siendo mínima su participación en el mercado?

Hay productos que son más fácilmente exportables que otros. Argentina sigue su tradición de exportador de cereales y oleaginosas y en orgánicos, pasa lo mismo. Del 100% de lo producido en orgánico en la Argentina, el 87% se exporta. Cereales y oleaginosas en el primer puesto, después frutas frescas, verduras y aceites (sobre todo de oliva).

En el caso del mercado interno, obviamente que hay una falta de difusión importante, porque el Estado no toma un rol de difusor salvo el tenue apoyo a las exportaciones. El público todavía está en desconocimiento de lo que es un producto orgánico, a pesar de que en estos últimos tres años ha habido notas en los diarios y revistas.

Si nuestro mercado hubiera previsto hace 9 años (cuando SENASA produjo toda la normativa) la alta demanda que iba a tener y el Estado hubiese efectuado una fuerte campaña, habría muchos más productores convertidos a orgánicos. El tema es que recién ahora las empresas se enteran de esta posibilidad.

En orgánico hay que trabajar con períodos largos y con un cambio de mentalidad, porque hay que seguir todo un sistema de trazabilidad y de control, al cual el productor agropecuario tradicional no está acostumbrado.

¿Qué rol tiene el Gobierno o el Estado para apoyar a los productores orgánicos?

A través de Cancillería Argentina con la Fundación Exportar se apoya al productor orgánico en ferias internacionales (hay más de 10) y ferias propias de cada país. La Fundación Exportar aporta el 50% del costo del stand en feria, sin contar los gastos del productor.

El año pasado tuvimos un apoyo de Provincia de Buenos Aires que subvencionó en 100% del costo del productor para el stand.

El problema es que en el mercado interno hay una gran presión, por intereses creados, no dándose a conocer lo orgánico como una alternativa de producción. Cosa que no ha sido así en el mundo: en Europa y EEUU, el Estado toma el rol de difusor porque es una forma de darle ocupación a la pequeña y mediana empresa agropecuaria. En la Argentina, en cambio, tenemos la paradoja de que a un productor con 500 ha. no le resulta rentable su explotación, porque cada vez los rindes tienen que ser mayores y los precios más bajos, motivos por los cuales se lo obliga a endeudarse con insumos, con agroquímicos y con nuevas tecnologías.

Hoy se producen 12 mil kilos por ha. de maíz transgénico y un productor orgánico puede producir 6 mil o 7 mil, pero a diferencia le pagan 3 veces más que el valor que produce un convencional, porque hay demasiada demanda en Europa, Japón y EEUU.

¿Reciben algun tipo de subsidio o ayuda por parte del Gobierno?

No, no. Durante este gobierno (De La Rúa) se había conseguido un 3% de aumento al reintegro de las exportaciones en orgánicos, pero está suspendido por falta de fondos. Pero lo más grave es que no haya un nomenclador arancelario en aduana especial para productos orgánicos. Entonces muchas veces cuando el productor va a exportar le dicen que su factura está sobrefacturada. Este sistema obliga a tener toda su contabilidad en blanco, cosa que no sucede en la convencional. Entonces el Estado, sabiendo que recauda lo que realmente se vende, debería desarrollarlo. Los políticos en Argentina tienen otras urgencias, no tenemos grandes estadistas, que digan esta es una posibilidad para un sector dinámico en el mundo donde se pueda exportar. El Estado tendría que ver que en el mundo los índices de crecimiento en el sector alimentario en orgánico son muy grandes.

En Alemania, por ejemplo, se subvenciona al productor, que se transforma en productor orgánico, y hoy por hoy después de 6 años los germanos tienen el 52 % de superficie cultivable en producción orgánica. Hay toda un decisión política para eso, hay estrategias a largo plazo. A nuestros políticos lo único que les importa son las elecciones, entonces luchar contra todo eso es muy difícil. Acá, los políticos que están a cargo de Instituciones que regulan el sector, como la Secretaría de Agricultura lo único que les interesa es lo transgénico, porque atrás hay intereses creados y de esto me hago cargo, porque realmente nosotros somos todas empresas pequeñas, de pequeños y medianos productores y si sale una nota de orgánicos, salen 5 páginas de transgénicos.

Pensemos que la Argentina también tiene una posibilidad de vender productos con valor agregado, productos con un sistema de producción que fomenta la mano de obra. La producción orgánica utiliza siete empleados por cada uno de la convencional. Además este tipo de producción no daña al productor. Acá, el productor agropecuario no sabe manipular productos químicos y se envenenan.

¿Cómo es el mecanismo de certificación de los productos orgánicos? ¿Quién los regula?

El SENASA, a partir de la reglamentación del 93 delega en 12 certificadoras privadas, que luego son auditadas. Estas certificadoras argentinas también son auditadas por inspectores de la C.E.E. y de EEUU. Si un productor agropecuario o un transformador decide hacer producción orgánica, celebra un contrato de compromiso, se llama de producción bajo certificación orgánica, esto implica adjuntar una lista de requisitos que figuran en el web site de la Cámara (Argentina de Productores Orgánicos Certificados) (www.organico.com.ar) que son fundamentalmente: presentar un proyecto sustentable a 2 años como mínimo y tener presente todos los puntos mencionados anteriormente (que no erosionen los suelos y que sea sustentable no sólo ecológicamente, sino también económicamente). Este proyecto, si lo aprueba la certificadora, lo eleva a SENASA, que da la última palabra acerca de su viabilidad, después de adjuntar análisis de suelos, de aguas y visitas de inspección.

Los productores orgánicos además de cumplir las normativas de producción orgánica, tienen que cumplir con las tradicionales, las que regulan la actividad de alimentos. No son excluyentes, sino sumatorias. Las inspecciones vendrían a ser algo equivalente a las normativas ISO 14.000, o a un sistema de puntos de riesgo HACCP.

¿Cuáles son los principales destinos de exportación?

Fundamentalmente Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y EEUU. También vinieron supermercados de Bélgica, Inglaterra y Japón.

¿Qué es CAPOC? ¿Qué objetivos tiene? ¿A cuántas empresas agrupa?

La Cámara Argentina de Productores Orgánicos Certificados se formó en el año 98. Estamos nucleando a 23 empresas de productores orgánicos, muchas de las cuales son agrupaciones de empresas a su vez. Hay empresas que tienen más de 100 productores agrupándolos. En total representamos a 1500 productores. Lo que hacemos es presentarnos conjuntamente en ferias y exposiciones, del MERCOSUR y mundiales.

El logro del 3 % de reintegro a las exportaciones se logró tanto a través de la Cámara como de Cancillería. Lo que hace la Cámara es justamente, presentarse como bloque ante todo este tipo de Instituciones.

Otro ejemplo es la canalización de denuncias ante en SENASA por productos mal rotulados. Hay productos que dicen ser orgánicos y en realidad no tienen certificación. Cada vez se ve menos porque el SENASA hoy por hoy tiene poder de decomiso.

También participamos del proyecto de elaboración de un CD de promoción de la actividad y apoyo al productor, que se lanzó este año en Alemania.

--- A la fecha de publicación del presente reportaje, la Lic. Laura Tami es presidente de la Cámara Argentina de Productores Orgánicos Certificados.

FUENTE: NUTRAR