Paraguay Exporta Modelo de Escuela Autosuficiente Agrícola

Alrededor de 150 estudiantes aprenden a optimizar el uso de la tierra de forma natural.

Por Marta Escurra para Infosurhoy.com – 30/11/2010

“El principal desafío que tiene el proyecto es instalar una mentalidad de cambio en los jóvenes, que con esfuerzo y trabajo sí se puede progresar”, dijo Jorge Martínez, docente de la Escuela Agrícola San Francisco de Asís. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

“El principal desafío que tiene el proyecto es instalar una mentalidad de cambio en los jóvenes, que con esfuerzo y trabajo sí se puede progresar”, dijo Jorge Martínez, docente de la Escuela Agrícola San Francisco de Asís. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

ASUNCIÓN, Paraguay – De pie, junto a una flor de girasol casi un poco más grande que su propia cabeza, Jorge Martínez monitorea el trasplante de raíces de hierbas medicinales que realizan seis de sus alumnos durante una clase de horticultura.

Martínez, un ingeniero agrónomo de 25 años, es uno de los 17 docentes de la Escuela Agrícola San Francisco de Asís, ubicada en la localidad de Cerrito, a aproximadamente 46 kilómetros al oeste de Asunción, en el Chaco paraguayo.

Aunque en Paraguay existen alrededor de 100 instituciones dedicadas a la formación técnica agropecuaria, esta escuela autosuficiente es única en su género y ha consolidado un exitoso modelo operativo.

Con un presupuesto anual de US$ 330.000, la escuela se financia gracias al trabajo de sus alumnos y profesores, quienes a través de bases teóricas y prácticas se dedican a la producción agrícola, como lo son los cultivos de zanahorias, lechugas, repollo y perejil, y a la cría de animales, como conejos, cerdos, vacas y gallinas.

También tienen un planta de producción láctea y un hotel rural que es frecuentado por turistas.

 Alrededor de 280 jóvenes han egresado de la Escuela San Francisco de Asís desde 2003, dijo el director de la institución, Hugo Florentín. El alumnado está compuesto por un 40% de mujeres. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

Alrededor de 280 jóvenes han egresado de la Escuela San Francisco de Asís desde 2003, dijo el director de la institución, Hugo Florentín. El alumnado está compuesto por un 40% de mujeres. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

El proyecto, impulsado por la Fundación Paraguaya de Cooperación y Desarrollo, “se lleva adelante a través de un plan de estudios que ofrece formación técnica, autosuficiente”, explicó Martín Burt, gerente de la organización no gubernamental que viene trabajando en Paraguay desde hace 25 años.

El concepto del modelo educativo fue articulado por Burt, un especialista en administración pública y políticas de desarrollo, y se implementa hace siete años cuando la fundación adquiere el terreno de 62 hectáreas pertenecientes hasta entonces a la congregación franciscana de los hermanos La Salle, que establecen la escuela en el año 1962 y quienes “ya no la [podían] sostener económicamente”, señaló Burt.

Los 150 alumnos de la escuela provienen de 15 de los 17 departamentos que tiene Paraguay y son admitidos luego de un proceso de selección y examen de ingreso que incluye materias como matemáticas, historia y estudios sociales.

La mayoría de los estudiantes tienen entre 15 y 17 años y viven durante tres años en el internado de la escuela. El costo de la educación de cada uno de ellos es de aproximadamente US$ 2.000 por año, de los cuales los padres pagan alrededor de US$8 mensuales.

Cecilia Noemí Pinho, izquierda, concurrirá a la Earth University de Costa Rica tras haber conseguido una beca. “Aprendí a cultivar con mi mamá y cuando vuelva vamos a optimizar nuestra huerta”.

Cecilia Noemí Pinho, izquierda, concurrirá a la Earth University de Costa Rica tras haber conseguido una beca. “Aprendí a cultivar con mi mamá y cuando vuelva vamos a optimizar nuestra huerta”.

Entre las asignaturas estudian los alumnos de entre 15 y 17 años se encuentran agricultura, horticultura, fruticultura, silvicultura, pastura, economía agropecuaria, administración rural, maquinarias agrícolas, computación, idioma español, idioma guaraní e idioma inglés.

Todo lo que recauda la escuela por medio de las ventas en comercios de Asunción y los alrededores de Cerrito se reinvierte para pagar los gastos operativos, incluyendo el mantenimiento de la infraestructura, que abarca unos 7.000 metros cuadrados más los equipamientos.

“Si dividimos los US$330.000 por los 150 alumnos que anualmente estudian en nuestra escuela tenemos unos US$2.200 por alumno”, explicó Burt.

Pero no son únicamente económicos los aspectos positivos del modelo escolar, dijo Martínez, que subrayó que la formación que obtuvo en la escuela lo ayudó a conseguir una beca para estudiar en la Earth University de Costa Rica.

“Ahora puedo regresar para poder dar lo que yo recibí gracias al programa de entrenamiento”, expresó. “Aquí todo es orgánico. Este girasol, por ejemplo, no es transgénico y lo plantamos aquí para atraer a los insectos polinizadores como mariposas y abejas, así como para la producción de carbono, beneficioso para abonar la tierra”.

Librada Torales, de 16 años, se encarga diariamente de la limpieza de los implementos de ordeñe vacuno. “Extraemos 80 litros de leche por día”, dijo. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

Librada Torales, de 16 años, se encarga diariamente de la limpieza de los implementos de ordeñe vacuno. “Extraemos 80 litros de leche por día”, dijo. (Marta Escurra para Infosurhoy.com)

Martínez resaltó que el objetivo de hacer cultivos múltiples es maximizar el uso de la tierra de manera natural, sin la intervención de procesos y productos químicos, principal característica del cultivo orgánico.

Hugo Florentín, el director de la escuela, contó que la institución divide al total de los alumnos en dos grupos, para que unos se dediquen a las tareas del campo mientras los otros asisten a las clases teóricas.

“Así se optimizaban los tiempos y el aprendizaje”, dijo.

Este modelo educativo es replicado con éxito, según Burt, en la zona de la reserva forestal del Mbaracayú, en la escuela de la Fundación Moisés Bertoni, así como en la escuela agropecuaria de Belén, en el departamento de Concepción.

Sin embargo, Burt dijo que uno de los mayores logros de la escuela ha sido su proyección internacional, ya que el modelo enseñanza se está implementando en Colombia, México, Sudáfrica, Tanzania, Malawi, India y Camboya.

Cecilia Noemí Pinho, una estudiante de 17 años, contó que la oportunidad que le ofreció esta escuela fue “única”, dado que también hará la carrera de agronomía en la Earth University, donde estudiará durante cuatro años tras haber conseguido una beca completa por US$68.000.

Después de haber egresado este mes de la institución y haber obtenido los títulos de Técnico Agropecuario y Técnico en Hotelería y Turismo, Pinho dijo que con lo que ha aprendido ya puede ayudar a su familia.

“Mi mamá toda la vida trabajó en la tierra y ahora, con mis conocimientos, la huerta que tenemos en casa ha mejorado bastante su producción”, manifestó. “Antes sólo cultivábamos lechugas y algunas verduras para nuestra comida. Ahora diversificamos y, por ejemplo, plantamos ajís, lo cosechamos, los ponemos en conserva y los vendemos a $10.000 o $15.000 guaraníes (US$2 o US$3)”.

Sobre este artículo