Oportunidad de Ingresos Económicos en Perú por Alimentos Orgánicos

alimentos-organicos-peru.jpgLima, abr. 04 (ANDINA).- La demanda mundial de alimentos orgánicos representa para el Perú ingresos económicos que superan los 800 millones de dólares al año, beneficiando a 30 mil productores quienes exportan unas 200 mil toneladas de sus productos cultivados tradicionalmente y de manera competitiva, afirmó el ministro del Ambiente, Antonio Brack. 

Al clausurar el Foro Nacional “Alimentos Transgénicos: ¿Viabilidad o no en el Perú?”, en el Congreso de la República, Brack sostuvo que el Perú es uno de los países a nivel internacional que todavía cuenta con prácticas de la agricultura ancestral e impulsa la agricultura orgánica como alternativa y su oferta es bien recibida en Europa y Estados Unidos. 

“La agricultura orgánica ofrece una producción sana y segura de alimentos sin abonos químicos, plaguicidas u otros compuestos sintéticos, y exige la rotación de los cultivos para fortalecer el suelo, tanto en su estructura como en su fertilidad”, explicó el ministro.

En ese sentido, dijo que el Perú tiene 10 mil años de experiencia en biotecnología, con más de tres mil variedades de papa, maíz morado y algodón de color.  “Se calcula que en flora, contamos con unas 25 mil especies (10% del total mundial) de las cuales un 30% son endémicas. La población utiliza unas 5 mil especies, en diversos usos: alimentos, medicinas, ornamentales, para madera y construcción, forrajes, tintes y colorantes, entre las más importantes”, manifestó.

Destacó que el Perú es uno de los países más importantes en especies endémicas de aves con 115 especies; y también registra 109 especies de mamíferos, 185 de anfibios, 58 de mariposas, y de unas 300 especies de orquídeas. 

“Contamos con 84 zonas de vida, con una alta diversidad de culturas al contar con 14 familias lingüísticas y al menos 44 etnias distintas. Lo más importante es que estos pueblos indígenas poseen conocimientos respecto a usos y propiedades de especies, diversidad de recursos genéticos y las técnicas de su manejo”, subrayó. 

Si bien con las nuevas tecnologías pueden aumentar el valor de la biodiversidad, también puede causar desorden genético, “por lo que tenemos la responsabilidad de preservar nuestro patrimonio para las generaciones futuras, y la decisión de hacer negocios con nuestros cultivos milenarios”, remarcó el titular del Ambiente.

En tal sentido, dijo que los cultivos transgénicos -trasladar un gen de un lugar a otro-, generalmente se han aplicado en plantas como la soya, maíz, tabaco, canola, tomate, algodón, papaya, zapallo, melón, arroz, entre otros.

“Hoy en día los peligros químicos y microbiológicos de los organismos genéticamente modificados en una papa, por ejemplo, son factores nutricionales que debería demostrarse si hacen daño o no al consumidor”, expresó la representante de la Asociación Médica Peruana, y activista de la Plataforma Perú Libre de Transgénicos, Flora Luna.

Entre las recomendaciones que se vertieron en el foro, se encuentra la realización de estudios de bioseguridad, incluir los organismos genéticamente modificados en los etiquetados, impedir el uso de los biofármacos, respetar los compromisos asumidos en el Convenio de Diversidad Biológica y el Protocolo de Cartagena, monitorear los movimientos fronterizos, y apoyo a las investigaciones sobre los organismos vivos modificados.

Según Wayne Parrott, catedrático e investigador de la Universidad de Georgia (EEUU), en el año 2000, el mundo contaba con 6 mil millones de habitantes, correspondiéndole 2,2 hectáreas por persona. Estima que para el 2020 habrá 7 mil millones de habitantes y la distribución será de 1,8 hectáreas por persona. Lo que significa que se debe tener en cuenta el componente ambiental, social y económico; esto para mantener la viabilidad en el campo, evitar la migración rural a la ciudad y el abandono de los cultivos tradicionales.

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