Las Gaseosas No Son Tan Inofensivas

gaseosa.jpgAlgunas personas beben gaseosas como si fuera agua, algunos incluso en lugar de agua. Por supuesto, el ingrediente principal es el agua, pero, con todos los agregados puede convertirse en un letal veneno, con serios efectos perjudiciales para la salud. Beber gaseosa es una forma segura de envejecer con mayor rapidez. He aquí el porqué:

Las gaseosas tienen una cantidad alarmante de azúcar, calorías y aditivos nocivos en ellas que no tienen absolutamente ningún valor nutritivo. Los estudios han vinculado las gaseosas con la osteoporosis, la obesidad, la caries dental y la enfermedad cardíaca. A pesar de ello, las gaseosas suman un cuarto de todas las bebidas consumidas en los Estados Unidos. Y nos preguntamos por qué no podemos bajar de peso y por qué tenemos problemas de salud. A menudo nuestros problemas de salud no empiezan por azar. Cuando repasamos los ingredientes de las gaseosas, comprendemos bien por qué muchas veces enfermamos.

Ácido fosfórico: Puede interferir con la capacidad del cuerpo para metabolizar el calcio, que puede conducir a la osteoporosis o el debilitamiento de los dientes y los huesos. El ácido fosfórico también neutraliza el ácido clorhídrico en el estómago, lo cual puede interferir con la digestión, lo que hace difícil utilizar los nutrientes que ingerimos al máximo.

Azúcar: los fabricantes de bebidas gaseosas son el mayor consumidor de azúcar refinado en los Estados Unidos. Es un hecho comprobado que el consumo excesivo de azúcar incrementa los niveles de insulina, lo que puede conducir a la presión arterial alta, colesterol alto, enfermedad cardíaca, diabetes, aumento de peso, envejecimiento prematuro y muchos más efectos secundarios negativos. La mayoría de las gaseosas duplican la dosis diaria recomendada de azúcar.

Aspartamo: Este producto químico se utiliza como un sustituto del azúcar en gaseosas dietéticas. Hay más de 92 diferentes efectos adversos en la salud asociados con el consumo de aspartamo incluyendo los tumores cerebrales, defectos congénitos, la diabetes, los trastornos emocionales y la epilepsia (convulsiones). Además, cuando el aspartamo se almacena por largos períodos de tiempo o se mantiene en zonas cálidas, existe el riesgo de que se convierta en metanol, un alcohol que se convierte en formaldehído y ácidofórmico, que son conocidos carcinógenos.

Cafeína: Las bebidas con cafeína pueden causar nerviosismo, insomnio, presión arterial alta, latido irregular del corazón, niveles elevados de colesterol en la sangre, el agotamiento de vitaminas y minerales, bultos en los senos, defectos de nacimiento, y tal vez algunas formas de cáncer.

Por todo lo dicho, es una buena idea cambiar el consumo de gaseosas por el de jugos frutales naturales, o directamente agua: quita la sed, rehidrata y favorece el rejuvenecimiento de las células.

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