Huertos Ecológicos para los Mayores

hurtos-ecologicos-ocio.jpgLos jubilados de Gijón pueden solicitar desde hace siete años una parcela de tierra en la que cultivar en su tiempo libre, los huertos de ocio de Vega de las Flores, en Leorio, que se han convertido en una alternativa para los mayores que cuenta cada vez con mayor demanda y por la que han empezado a interesarse otros ayuntamientos.

"Recibimos muchas peticiones para venir a enseñarlo y para pasar los planos -reconoce Susana Noriega, ingeniera técnica de la sección de Jardines del Consistorio gijonés- y en Langreo tiene intención de hacer algo y el Ayuntamiento de Gijón espera ampliarlo".

Con motivo del primer sorteo, en 2002, se recibieron 175 peticiones para ocupar alguna de las 96 parcelas de 50 metros cuadrados, existentes en Vega de las Flores, pero la iniciativa ha tenido éxito y la última convocatoria, que tuvo lugar en 2008, dejó fuera a más de cien personas, según explica Noriega.

Y es que quienes reciben un huerto no sólo obtienen un pedazo de tierra, en Leorio se siembran semillas y se recogen amistades, además de tomates, calabacines, pimientos, lechugas y hasta melones.

Quienes solicitan un huerto tienen derecho a utilizarlo durante tres años, pasados los cuales las parcelas cambian de beneficiarios.

Los requisitos para la adjudicación, que se realiza por sorteo, son estar empadronado en la ciudad desde hace al menos dos años y ser jubilado.

Los 11.000 metros cuadrados en la zona cuentan con una caseta para cada usuario donde pueden dejar sus aperos de labranza, mesas y bancos al aire libre, parrillas y aseos y vestuarios con duchas, y son los propios hortelanos quienes se encargan del buen estado de las zonas comunes.

Así que en Leorio no es raro comenzar el día arando la tierra y acabar haciendo una comida comunitaria porque, como comenta Noriega, "aquí se hacen pandillas".

En Vega de las Flores la agricultura ecológica está presente al existir en las proximidades de la zona una acequia. Esto que requiere tener mucho cuidado con los productos que se utilizan para evitar la contaminación del agua y la presencia de purines.

De esta forma los abonos deben ser orgánicos, aunque cada usuario se hace responsable de su parcela y de lo que en ella cultiva. A las semillas y plantas las pone el propio agricultor.

Por su parte, el área de Medioambiente del Ayuntamiento les da anualmente dos sacos de abono apto para la zona y les ofrece la posibilidad de participar en un curso práctico de agricultura ecológica.

Además, los técnicos municipales acuden periódicamente para controlar que se cumplen las normas y también para ayudarles a resolver posibles dudas.

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