Ejemplos de Agricultura Urbana, Cuba

agricultura-cubana-cuba.jpgLa ciudad de la Habana en Cuba es líder mundial en Agricultura Urbana. Después del colapso de la Unión Soviética, la producción de alimentos tuvo que cambiar, pasar de ser producida en las granjas estatales (grandes y mecanizadas) a ser sistemas de cultivo urbano. Actualmente, mas del 50% de los productos frescos se producen dentro de los límites de la ciudad, utilizando compost orgánico y sistemas de irrigación mediante el uso de aguas grises (http://es.wikipedia.org/wiki/Aguas_grises).

Después del colapso de la Unión Soviética, Cuba dejó de recibir alimentos e insumos que le permitían cubrir adecuadamente la demanda de alimentos para la isla. A su vez, el embargo impuesto por los EE.UU creó un déficit de petróleo que hacía imposible transportar la comida desde las zonas rurales a las ciudades. Esto marcó el comienzo de serios trastornos en la cadena de distribución de alimentos en todo el país, pero sus efectos se sintieron especialmente en la Habana.

Cuando los suministros se cortaron y la falta de alimentos se empezó a notar, los habitantes de la Habana respondieron en masa, cultivando alimentos en porches, balcones, patios traseros y lotes baldíos dentro de la ciudad. El ministerio de agricultura y el gobierno de la ciudad apoyaron estas iniciativas, uniéndose para formar en 1994 el Departamento de Agricultura Urbana. Como primera medida, este ente se concentró en asegurar los derechos de uso de tierras para los agricultores urbanos y se comprometió a dar tierras - sin costo - para todos aquellos residentes que quisieran cultivar alimentos dentro de la ciudad. Hoy en día, es el ministerio quien asesora y esparce conocimientos basados en los principios de la agricultura urbana. También es el encargado de operar centros de distribución de insumos para la agricultura, tales como las semillas.

Si bien la agricultura urbana en la Habana ha tomado diversas formas, los huertos populares son los mas numerosos. Las estadísticas son difíciles de obtener en Cuba, pero en 1995 se estimaba que habían unas 26.600 parcelas dedicadas a los huertos orgánicos, distribuidos en 43 distritos urbanos que forman los 15 municipios de la Habana. El tamaño de los huertos va desde unos pocos metros cuadrados, hasta aquellos que alcanzan las 3 hectáreas.

Una amplia variedad de productos son cultivados, dependiendo de las necesidades de las familias, disponibilidad de mercado y las características del suelo y la localidad. La productividad del huerto se consigue pese a la mínima disponibilidad de productos importados, aplicando principios orgánicos, esto es, insumos de bajo costo, fáciles de conseguir y ambientalmente sustentables.

Es muy raro que los agricultores utilicen fertilizantes químicos. En su reemplazo se utilizan fertilizantes orgánicos, en la forma de excrementos de gallina o vaca, compost fabricado a partir de los desechos caseros y en algunos casos vermicultura (compost de lombrices). Para maximizar el uso de la tierra es común utilizar la asociación de cultivos, por ejemplo, cultivos que crecen bajo tierra y otros que crecen sobre la superficie con otros que crecen mas alto, todos al mismo tiempo. Una combinación muy popular incluye mandioca (provee sombra), batatas (que proporciona una buena cobertura del suelo) y frijoles (que fija nitrógeno al suelo).

Algunos predijeron que con el alivio a la crisis alimentaria, los huertos comunitarios desaparecerían. Pero ha ocurrido todo lo contrario. Los huertos siguen creciendo en forma constante, tanto en número como en superficie pero, lo mas importante, es que crecen en calidad. Ellos han tenido un impacto ostensible en la seguridad alimentaria de la ciudad y han mejorado la calidad de la dieta cubana. Los huertos traen además beneficios ambientales. Muchos terrenos baldíos que en el pasado eran utilizados como depósito de basura, son ahora hermosos huertos que proveen de alimentos a la comunidad local y mejoran la estética y salud del vecindario.

Sobre este artículo