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semillas-terminator.jpgLa importancia de no confundir el progreso y desarrollo cientifico con el abuso ambiental y el lucro.

Si hemos llegado al punto de alterar nuestras fuentes básicas de alimentacion, pues no debería de resultarnos demasiado arduo poder volver unos pasos atrás y modificar, muy paulatinamente, nuestros hábitos alimenticios, basados y solidificados a partir de una necesaria apertura mental. En la actualidad, se presentan tantas variedades de semillas modificadas geneticamente, que no ha de extrañar en absoluto el hecho de confundirlas, mezclarlas y colocarlas todas en un mismo saco. Claro, ya que estos transgénicos nos son vendidos y presentados practicamente como milagrosos, entonces confiemos ciegamente en el prospecto y sentad por ende tranquilo a esperar los nutrientes y sustancias básicos para la alimentacion de todos. Sin embargo, las graves consecuencias de estas técnicas sobre el planeta, su tierra y sus inquilinos ya no constituyen una novedad.

El paquete tecnológico de semillas resistentes a los herbicidas, inaugurado con la soja RR, ha dado ya amplias muestras de su nocivo impacto sanitario, social y ambiental. La expansión de los monocultivos, el aumento de la utilización de agrotóxicos, el surgimiento de nuevas malezas resistentes, la destrucción masiva de areas naturales debido al avance de la frontera agrícola, la pérdida y desplazamiento de cultivos locales y semillas campesinas, el éxodo de los trabajadores de la zona rural, el avance ininterrumpido de los transgénicos y el creciente control de la agricultura por parte de enormes corporaciones agroalimenticias son algunos de los puntos claves de este panorama incierto. Una crisis social y ambiental que se ha aposentado en aquellas latitudes que han sufrido la invasión de las agroindustrias. Un conflicto que se profundiza hectárea por hectárea, familia a familia, primavera tras primavera.

Volviendo al quid de la cuestión, entendemos por contaminación de una semilla a la mezcla de una semilla utilizada para la agricultura con otras semillas no deseadas o con otra tierra (la cual podría contener a su vez otras semillas). Un ejemplo sería mezclar una semilla de maíz con otra de maleza. Estas semillas contaminantes pueden ser tanto semillas comunes como semillas pertenecientes a otro cultivo.

La contaminación se produce mayoritariamente debido al cruce de semillas manipuladas geneticamente con semillas íntegras. Las nuevas semillas resultantes tendrán alteradas significativamente sus ADN en comparación a la semilla matriz. Esta mutación pasa potencialmente de generación en generación. Es altamente probable que dichas alteraciones afecten el crecimiento y desarrollo de las plantas.

Se torna particularmente interesante, y al mismo tiempo preocupante, bucear dentro de "LAS SEMILLAS DEL ENGAÑO" (del inglés original "SEEDS OF DECEPTION"), escrito por Jeffrey M. Smith, quien pone al descubierto las mentiras corporativas y gubernamentales acerca de la seguridad de los alimentos geneticamente manipulados. Este libro revela informaciones alarmantes tales como los problemas de salud que han sido encubiertos, las inexistentes investigaciones de las compañías y la intensa presión que ejercen políticos y corporaciones para acelerar la propagación de cultivos modificados geneticamente.

Smith afirma que no exiten métodos adecuados para verificar si los alimentos GM no crearán peligrosas reacciones alérgicas. Mientras que una organización internacional ha desarrollado parámetros de testeo para minimizar las posibilidades de que alguna variedad de alergénico GM entre al mercado, el maíz GM normalmente vendido en los Estados Unidos no ha sido sujeto a dichos tests, que ciertamente habría de fallar en caso de someterse a ellos. Una de estas pruebas, por citar un ejemplo, consiste en un tubo de simulación para evaluar cuanto tiempo puede llegar a durar dentro del sistema digestivo un potencial alergénico GM, antes de ser evacuado.

Una compañía biotecnológica hizo caso omiso de los standards internacionales y empleó una concentración ácida fortísima, 1.250 veces mayor a la cantidad recomendada para una enzima digestiva, con la intención de proclamar que su proteína se degrada lo suficientemente rápido como para causar una reacción.

Este tema, entre muchos otros, es sometido a análisis a lo largo de "LAS SEMILLAS DEL ENGAÑO". En resumidas cuentas, la investigación de Jeffrey intenta valientemente ilustrar como la manipulación global de las industrias y la complicidad política han logrado imponer los alimentos geneticamente modificados en nuestra dieta cotidiana. Si tú pensabas o aún piensas que los alimentos GM son confiables, pues este libro podría cambiar (o al menos hacerte reconsiderar) tu opinión.

Más allá de cualquier decisión acerca de como cada uno se alimenta o su punto de vista acerca de una correcta alimentación, siempre es saludable reconsiderar los senderos de la agricultura orgánica. Basta con conocer los sinónimos de la palabra ORGÁNICO, que significa nada menos que armónico, biológico, viviente. La tierra, el aire, los bosques, tú, yo, el organismo de todos, pero sobre todo el planeta entero, merecemos ser mimados de una vez por todas.

En ese sentido, intentemos caminar lenta pero constantemente hacia una manera de alimentación orgánica, es decir, hacia una orgánica manera de vivir. El esfuerzo vale la pena porque nosotros valemos la pena.

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