Chicles Orgánicos a Europa

chicles-organicos-mexico.jpgIndígenas mayas comenzarán a exportar en marzo próximo a Europa chicle orgánico, extraído del árbol del chicozapote, en la selva tropical del sureste de México, informó una fuente oficial.

Las primeras diez toneladas de chicle orgánico, bajo la marca comercial de Chicza, serán enviadas a Inglaterra, dijo Manuel Aldrete, director ejecutivo del Consorcio Chiclero, quien comentó que los planes de este proyecto iniciaron hace dos décadas.

"Lo más importante es que logramos reunir en un solo producto la historia de un pueblo como el maya, la conciencia ambiental y un artículo de alta calidad", dijo.

La gente lo puede consumir "sin temor a problemas digestivos", además "es biodegradable", precisó al explicar que la goma de mascar común es una mezcla de polímeros, solventes, conservantes y saborizantes artificiales, muchos derivados del petróleo.

"La goma de mascar orgánica que llevaremos a Europa es única en el mundo. Todo el proceso de elaboración del chicle está inmerso en diversos programas de conservación y manejo de la biodiversidad", afirmó.

Los indígenas mayas que explotan la selva, dijo, han sabido conservar sus recursos y "muchos de los árboles de los que se extrae la resina tienen más de 400 años de antigüedad".

El Consorcio Chiclero, principal impulsor del proyecto de exportación, está integrado por 46 cooperativas de los estados de Campeche y Quintana Roo y agrupa a unos 2 mil hombres que aprendieron a producir el chicle de forma tradicional.

La zona forestal explotable para el chicle orgánico es de 1,3 millones de hectáreas, de donde en condiciones ideales se pueden obtener al año 350 toneladas del producto.

Sin embargo, el paso del huracán "Dean" en agosto de 2007 provocó la caída de árboles, por lo que la producción fue afectada en un 50 por ciento y tardarán unos cinco años para que se recupere.

Aldrete resaltó que la producción de Chicza ha llevado beneficios a las comunidades indígenas, pues para la elaboración de este producto fue instalada en Chetumal, capital de Quintana Roo, una planta de cocción del látex que evita que la gente permanezca cerca del fuego moviendo la resina, lo cual "ocasionaba muchos problemas de salud para los chicleros".

Cerca del 30 por ciento de la economía en las poblaciones indígenas rurales de la zona maya de Campeche y Quintana Roo depende del cultivo del chicle, regiones estas que complementan sus ingresos con la explotación forestal, maderera, la crianza de especies silvestres, la agricultura de bajo impacto y la operación de pequeñas granjas de producción de pollo y huevo.

El responsable del programa explicó que durante cinco años se realizaron investigaciones para ofrecer un chicle de sabores a menta, limón, hierbabuena, naranja, canela y frutas rojas.

Lamentó que las esencias orgánicas que utilizan sean de origen francés y el azúcar glass de Austria, porque en México no se producen.

En marzo parte el primer contenedor con diez toneladas de chicle orgánico y en abril estará en tiendas orgánicas de Inglaterra, Holanda, Alemania y los países bálticos.

"En este momento estamos en pleno proceso de producción, hoy los chicleros están extrayendo la savia que vamos a mandar ya como chicle a Europa", señaló Aldrete.

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