Brasil enfrenta grandes desafíos para crecer en el segmento de productos orgánicos.

Brasil aún no posee números oficiales sobre el tamaño de la producción de alimentos orgánicos, pero el proyecto Organics Brasil, responsable por la promoción de esos productos en el exterior, puede echar un poco más de luz sobre ese mercado.

Un relevamiento realizado en noviembre pasado junto a las cuatro mayores certificadoras que operan en el país ( IMO, IBD, Ecocert y BCS) aporta que el área orgánica certificada representa actualmente 932 mil hectares. Somos un país orgánico por naturalez y precisamos aprovechar eso para ganar el mercado internacional, que mueve US$ 45 billones por año en el mundo, puntualiza el gerente del proyecto.

Las áreas con mayores proyectos certificado estan en las regiones de Norte y Centro-Oeste (casi el 80% del total) donde se producen algunos de los prinicipales items de exportación orgánica: como palmito, castañas y açaí .Esto referido solo a productos agrícolas, sin incluir los procesados.

El relevamiento de productos industrializados depende de la información de las empresas, que no quieren abrir sus números para el mercado, refiere el gerente. Eso explica a baja concentración del relevamiento de áreas certificadas en el Sur y Surdeste, donde están las empresas con productos semi o totalmente industrializados.

Más para crecer y ser un gigante en orgánicos, hay que tener en cuenta otros items. Así lo considera el director de la certificado IBD, que afirma que lo que hace a un país grande en orgánicos es cuando el consume orgánicos y afirma que el mercado interno es el mejor laboratorio para testear condiciones de entrega, precios, etc. Es preciso ser fuente aqui, es la base para exportar.

Y ahí está el problema, cuando el asunto es el mercado interno, se entra en un agujero negro, ya que no existen estadísticas precisas al respecto.

De agosto de 2006 a diciembre de 2007 el Ministerio de Desenvolvimienti. Industria y Comercio de Brasil, computa 27,6 mil toneladas de alimentos orgánicos embarcadas al exterior, totalizando US$ 16,8 billones. Más el propio gobierno admite que el valor representa apenas una pequeña parte de las ventas, ya que el exportador no está obligado a diferenciar su producto de otro convencional al registrar las exportaciones.

El marco legal, aprobado en diciembre permitirá un principio básico para la producción, aunque su implementación no será inmediata. Las instrucciones normativas están ahora en discusión y podrán estar prontas, con optimismo, a fin de éste año.

Luego habrá un período de 2 años para la adaptación de los productores.

Sobre este artículo