Aumenta la Popularidad de las Fibras Textiles Orgánicas

abaca-organica.jpgDiseñadores de Filipinas han promovido intensamente el uso de telas indígenas, hechas con fibras de seda, abacá y hasta frutas como la piña, con el objetivo de incursionar en el mercado global.

Gracias a su clima tropical y ricas tierras agrícolas, en Filipinas crecen alrededor de 30 plantas de fibra, 5 de las cuales pueden ser empleadas en la fabricación de una amplia variedad de telas.

En los últimos 50 años, el diseñador de moda Pitoy Moreno, ganador de un premio nacional en el ramo, ha tenido como musa a la tela hecha de piña.

Este fino textil es cuidadosamente tejido en el telar. Elaborar un metro de tela requiere semanas de trabajo.

Moreno es conocido por sus prendas de vestir formales, tales como trajes de novia. También diseña un vestido largo de mangas tipo mariposa, llamado "terno", el cual fue popularizado por su cliente de toda la vida, la ex primera dama Imelda Marcos. Moreno ha promovido las telas filipinas en desfiles de moda de todo el mundo.

Asimismo, le gusta utilizar materiales como el abacá, conocido también como el cáñamo de Manila. Esta fibra proviene de la familia de los plátanos. Este material grueso y flexible es ideal para envolver y plegar.

La semana bienal de la moda filipina se inauguró hace unos días en Manila, con un desfile de vestidos confeccionados con telas indígenas.

Más de 100 diseñadores de alta costura llevaron sus piezas al desfile, el que incluyó desde formales trajes de novia hasta vestidos cortos de coctel. En todas las confecciones se utilizó abacá, piña, plátano o fibra de seda.

La industria local de fibra textil en Filipinas lucha por subsistir. Factores como catástrofes naturales, enfermedades que atacan a las cosechas y campesinos que prefieren cultivos o actividades más lucrativas, han impedido mantener el volumen de exportación.

El valor de las exportaciones de fibras textiles totalizó 100 millones de dólares en 2007. Casi la totalidad de la demanda proviene del Reino Unido, Japón y China.

Los fabricantes locales confían en que la creciente popularidad de los materiales orgánicos aumentará las ventas de sus telas hechas a mano.

Algunos inclusive se preguntan si el abacá será la próxima cachemira y la piña la nueva organza.

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