Agrotóxicos: La Única Salida es Restaurar la Soberanía Alimentaria

Por Eduardo Yarke

Repoblar el campo con familias campesinas auténticas, dedicadas a una amplia variedad de cultivos orgánicos, trabajando parcelas con superficies que no superen las 50 Ha y empleando mano de obra intensiva (básicamente familiar o comunitaria), organizadas en cooperativas para la venta de sus productos y un fuerte apoyo y compromiso del Estado y de gran parte de la Sociedad para el exitoso desenvolvimiento de las mismas, puede ser el marco teórico sobre el cual comenzar a desenvolver la Soberanía Alimentaria.

Ello se completa con el no reconocimiento de ninguna patente que se quiera aplicar sobre semillas o especies vegetales, con una estructura educativa, sanitaria y de viviendas acorde, con infraestructura de servicios y transporte adecuada y un cambio de horizonte en el comercio exterior ofreciendo productos orgánicos y con valor agregado. Requiere además un muy sólido acuerdo Regional con todos los países vecinos y hermanos.

Para aplicarlo, se necesita decisión, coraje, ideas claras, gestión transparente, constancia, coherencia… En un proyecto así no entran las prácticas políticas espurias, los gobernadores o intendentes acostumbrados a ejercer un caudillismo mafioso, ni los punteros, ni los grandes negocios ni los agro negocios, ni las rentas excesivas, ni los subsidios al voleo. Se necesita sentimientos de amor al prójimo, de respeto por las diferencias, de solidaridad, de amor a la naturaleza y a la Patria Grande. Nada más (ni nada menos) que eso. 

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