¿Qué es el Neem?

En la India el Neem se produce en los bosques secos tropicales de hoja caduca y espina (Champion y Seth, 1968) y en las partes más secas de hasta 1500 metros de altitud. Este árbol vive sorprendente más de 200 años.

El árbol del Neem tiene una notable resistencia a la sequía. Normalmente sobrevive en zonas con condiciones subáridas a subhúmedas, con una precipitación pluvial entre 400 a 1200 mm. Puede desarrollarse en regiones con una precipitación inferior a los 400 mm, pero en ambos casos el desarrollo depende de la cantidad de agua subterránea.

El Neem puede desarrollarse en diferentes tipos de suelo, pero sobrevive mejor en sustratos bien drenados, profundos y arenosos (con un pH de 6,2 a 7). Vive en regiones con una temperatura anual de entre 21 y 32 °C, puede tolerar muy altas temperaturas, pero no tolera las menores de 4 °C, porque se deshoja y puede morir.

Como especie oriunda de zonas tropicales y subtropicales, el árbol demanda mucha luz y temperaturas entre 26 y 36 °C, prefiriendo suelos profundos y suelos del tipo loan o arenosos, aceptando también cierto grado de salinidad. Es tolerante a la sequía y muy recomendable para la reforestación de las zonas secas en el control de la erosión del suelo así como protección contra el viento.

El Neem es un árbol de altura moderada a grande con un tronco grueso y más corto, generalmente de ramificación temprana y la formación de una gran corona bastante densa y redondeada de follaje de color verde brillante. Normalmente, alcanza una altura de 12 a 15 metros, raramente hasta 25 m, y un grosor de 1.8 a 2.5 m.

Más de la mitad de los medicamentos modernos, desde la aspirina hasta los nuevos y útiles para tratar el cáncer de seno, tienen su origen en los ingredientes obtenidos de las plantas. Los médicos del sub-continente Indio han desarrollado un extenso conocimiento médico basado en las plantas medicinales que no tienen paralelo en el mundo.

Mientras que en el mundo moderno de la medicina práctica se ha ignorado la tradición médica ayurvédica, estudios científicos recientes prueban la efectividad de los tratamientos naturales tradicionales y finalmente ganan respetabilidad internacionalmente. Entre los millares de plantas usadas en la medicina ayurvédica, una en particular ha despertado el interés por estudiar sus usos tradicionales, verificarlos y aumentarlos, esa planta es el árbol de Neem.

El Neem ha surgido en la actualidad no solo como le llaman los indios "La farmacia de la Aldea", sino como "La Planta Asombrosa" para hoy y el futuro. El Neem, una de las más antiguas y más usadas plantas medicinales en el mundo, usada como uno de los ingredientes más importantes en las preparaciones ayurvédicas, se le ha querido y respetado en la India por más de 4.000 años. Ya los antiguos tratados ayurvédicos de la India hablaban de las maravillosas cualidades de este árbol.

La ciencia actual está comprobando ahora lo que ya sabía el conocimiento tradicional de numerosos pueblos: que el Neem posee unas extraordinarias posibilidades curativas y que se ha mostrado eficaz incluso en el tratamiento de enfermedades como el cáncer o el Sida.

Las propiedades terapéuticas del árbol del Neem son numerosas y se conocen desde épocas remotas. Mucho antes de que la civilización occidental descubriera las cualidades analgésicas del árbol del sauce, del que proviene la aspirina, los fitoterapeutas de la India antigua ya habían documentado, en las escrituras sánscritas más tempranas, las aplicaciones del Neem. La literatura ayurvédica está repleta de referencias a la eficacia de esta planta en el tratamiento de incontables dolencias.

El Report of indigenous drugs de Madras y la "Materia Médica Ayurvédica y Unani" atribuyen al Neem propiedades para curar, entre otras patologías, lepra, malaria, diabetes, úlcera, hiperglucemia, eczemas y otras enfermedades de la piel.

En la obra "Yoga de hierbas", sus autores, Vasant y David Frawley, afirman que “El Neem es uno de los purificadores de la sangre y de los desintoxicantes de mayor utilidad en medicina ayurvédica, reduce la fiebre y elimina las toxinas implicadas en la mayoría de las enfermedades inflamatorias de la piel”. Más adelante describen las propiedades del Neem como antipirético, antiparasitario, antiséptico y tónico amargo regulador del organismo.

Por su parte, Michael Tierra, en su obra herbaria, agrega las cualidades de astringente y antiinflamatorio a la descripción anterior y señala: “El extracto de las hojas y la corteza tiene un poder bactericida de gran alcance y actividad antiviral. También se toma internamente para eliminar parásitos intestinales”.

La farmacia de la aldea

En un artículo del Corriere/Scienza se afirma que “constituyen casi un misterio las dotes potenciales bactericidas y antivirales de algunos extractos de hojas y de la semilla del Neem; desde hace poco se ha comenzado a indagar también sobre la peculiaridad de algunos componentes derivados de sus frutos.

Gracias a algunas de sus características específicas antiinflamatorias –similares a las de la aspirina – y a otras capaces de proteger contra la úlcera y los eczemas, se perfila una evidencia directa: que el aceite del Neem, obtenido de la extracción mediante prensado de la semilla, es un fuerte espermicida natural. En particular el extracto de las semillas de este árbol tiene un increíble poder bactericida y fungicida.

Para los chamanes de los países del Sudeste Asiático, el árbol del Neem es la farmacia ambulante de la aldea. La Academia Nacional de la Ciencia Americana lo considera una planta de extraordinario interés que es preciso conservar y potenciar. El motivo de este entusiasmo es el descubrimiento del Neem como sustancia de uso farmacológico y alimentario. Desde este punto de vista farmacológico, la Scenza Americana ensalza sus enormes virtudes terapéuticas y señala que el extracto de la semilla contiene, entre otras sustancias activas, un alcaloide muy amargo llamado margosina.

Históricamente el Neem ha sido usado para ayudar al cuerpo a combatir enfermedades crónicas o temporales. Los científicos modernos continúan encontrando más aplicaciones medicinales. Los compuestos hallados en la semilla, corteza y hojas del árbol han sido probados como antiséptico, antifebriles, antiflamatorios, antivirales y fungicida.

Para uso interno, el Extracto de Corteza de Neem está indicado contra la úlcera gastroduodenal, hiperglucemia, parásitos intestinales y flemones y también puede resultar de gran ayuda para disolver las tumoraciones.

Para uso externo, el Extracto de Hoja de Neem se aplica sobre el cuerpo para tratar todas las infecciones pruriginosas, hongos, eczemas, psoriasis, urticaria, etc. De las semillas, hojas, corteza y madera se hacen infusiones o se extraen aceites esenciales que contienen compuestos muy eficaces como antisépticos, antiviríricos, antiinflamatorios, antipiréticos y fungicidas. Los estudios preliminares sobre el aceite de Neem y los resultados que se están obteniendo son muy a tener en cuenta, por ser enormemente esperanzadores.

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